sábado, 7 de junio de 2014

Yiu

A veces puedo pensar que todo es mentira, que para que hacer lo que hacías pudiendo no hacerlo. ¿Por que ponerme la tarta delante, si luego, no me dejarías probarla? No entiendo de verdad lo que pretendías, no entiendo por qué, de veras, que no lo entiendo.

Me siento como un juguete sucio, utilizado, destrozado magullado, que no se sostiene. El único pilar que tenía me ha fallado y me he venido abajo.

No costaba tanto, dejarse querer.. No cuesta tanto, aprender a amar...

lunes, 21 de abril de 2014

Y si sí no.

De tus labios nacen palabras sinceras que se ocultan bajo una capa de mentira, amas sin saber que estás amando y odias, a sabiendas sin querer odiarlo. Ocultas la verdad, queriendo hacerla invisible, haces como que no sabes nada, pero sinceramente, creo que ya lo sabes todo. Lo que mis ojos gritan, mis labios callan, mis sentidos lo reclaman, pero tu, tu solo ves lo que ansías ver. Abre los ojos, no por mi, ni por ti, si no por nosotros, tenernos lejos nos destroza y cerca, cerca el uno del otro, somos... inefables.

sábado, 19 de abril de 2014

Descontrolemonos...

A veces el controlarse puede ser bueno.
Controlar la velocidad a la que corres con tu coche nuevo. Controlar el exceso de alcohol, lo que le dices tus suegros, lo que comes, lo que miras, lo que opinas, lo que gritas, lo que mandas, lo que haces, como lo haces, cuando dejar de hacerlo, como dejar de hacerlo, mientras lo estás haciendo, controlando cada segundo de tu vida, cada momento cada instante, cada reacción, cada suspiro...

Pero a veces el no controlarse, puede ser mejor...
No controlarte a la hora de robar un beso, al acariciar su piel, al mirarle a los ojos, al sonrojarte, al reírte, a querer, a querer más, a sentir tu piel de gallina, los pelos de punta, el balbuceo, no saber hablar, hablar flojito, a descontrolar el momento, a lanzarnos miradas, a despedirnos, queriéndonos decir más de lo que hemos dicho...

Pero, a veces... uno controla lo que no tiene que controlar.
No dar ese beso, no acariciar su piel, mirarle lo justo por temor, sonrojarte lo más mínimo, reírte, sí, pero de ella, querer que no se quiera querer, no mostrar tu debilidad, controlar cada palabra, hablar correctamente, controlar el momento, evitar miradas, despedirnos... maldiciendo por no haberme descontrolado... descontrol, que luego hubiese sido nuestro momento, momento efimeramente infinito.


domingo, 2 de marzo de 2014

Me desgastas

Haces que me desgaste
y no me pueda recuperar.
Eres un peso que quiero llevar.
Haces como que te vas
y hace tiempo que ya te fuiste.
Déjame marchar, se que no existes.

No quiero conformarme con lo que ya tengo. Te quiero más.

Quizás sean los efectos de este corazón melodramático o el exceso de THC que llevo encima. Tal vez sea este cuerpo honrado, o tal vez por esta mente pervertida.

Ya nada pasa cuando sucede, todo ocurre cuando uno quiere. ¿Y qué si todo lo queremos? ¿y qué si todo lo que amamos no es nuestro? Todos somos de nadie y nadie está solo, solo nunca esta acompañado, pero, acompañado es nunca estar solo. Melancólico por sentir que me dices que me quieres cuando nunca me has querido, por escuchar tus voces cantándome cuando me levanto, cuando me acuesto y cuando sueño, por escucharlas, más no entenderlas, pues no son claras tus palabras. Siento que tienes lengua de serpiente, pues ríes de mi cuando yo sufro por dentro. No imaginas cuanto salpican tus caricias, no sabes que efecto tiene tu mirada, tampoco lo que me provoca, no sabes lo que ves, y yo no sé lo que quiero ver. Me das intenciones de volar mientras me quitas las alas, alas que tu guardas, como si de mi te quisieras reír. Oh, pequeño demonio, devuélveme mi libertad, desata la cuerda que no me deja despegar, por que para que quedarnos en tierra, dime, su podemos volar, flotar, y permanecer, desvanecerse... pero desvanecerse juntos. No quiero conformarme con lo que ya tengo. Te quiero más.

domingo, 23 de febrero de 2014

Sentir puede doler, pero más duele no sentir.

No todo lo que florece es bonito apasionado.

Impotencia es lo que siento cada vez que me acerco, que lo suelto, rabia por quererlo y ni si quiera poder verlo. Amargura es aquello que tanto daña, temor, prisa y pensamiento parado, parado por la ola de frío que directo en los pulmones entran como rayas de coca. Cocaína, esa droga que no es droga comparada con lo adicto que se puede estar a tu presencia, presencia que se ausenta durante días, horas, meses, años, calendarios enteros, pero que no se borra del recuerdo.

No entiendo por qué me das tantas ostias y menos entiendo por que pongo la cara y digo mientras está roja, "no pasa nada, fue mi culpa". Asco por ver que puedes volar con otro, otro que no te esnife y no te adore como yo te adoro.
Lo que muchos quieren es ver su polla en tú boca, mas yo quiero escuchar un "Te quiero" sincero y pensado sin demora. Tanto cuesta apreciarlo, tanto cuesta definir, tanto cuesta que yo solo me acuesto y trato de no pensar en lo que pienso mientras hago pensamientos de como hubiera sido aquel momento tan lejano que cercano se quedo lejos.

Porque cuesta tanto guardarlo pero más cuesta el sacarlo. Escupir ciertas palabras que te hagan daño ya sea a un modo u otro, ya sea a ti mismo o a aquel viejo pasado que furiosamente quebrado se hará polvo.

Un pico es lo que necesitan algunos, una cerveza, tal vez un crucigrama donde encerrar sus problemas y cuatro horizontal, "Dice ser aquel sentimiento por el cual sufres o bien, disfrutes depende el momento". Amor no creo que sea puesto que nunca he disfrutado de ello. Papel, lápiz y me pongo a escribir un cuento, un cuento que habla sobre un león y un cordero, un cordero que es comido, comido de indiferencia mientras el león rugía por el dolor que le suponía no comerse, lo que por naturaleza se tendría que haber comido.

¿Por qué?
¿Y por qué no?