lunes, 30 de julio de 2012

Memorias desde la calle..

Ahora mismo estoy en la típica escena de película en la cual el protagonista está en un autobús mirando por la ventana, recordando todos esos días de felicidad, y quizás, solo quizás se de cuenta de que ese momento no será infinito. Pero me entristece pensar que no habita ninguna sonrisa en tu rostro, o que si lo hace sea más efímera que nunca. Impotencia es lo que siento al ver que no puedo hacer nada por ello ni que nada de nada quieras que haga para remediarlo. Me siento mal porque tú estás mal. No lo puedo remediar, es así de simple, tan solo no puedo parar.

Tengo enfrente a una holandesa, intercambiando miradas, tiene unos ojos azules impresionantes. Me encanta. Que pasaría si supiéramos hablar el mismo idioma, a lo mejor si me atrevería a hablarla, total, esta aquí de vacaciones, no sería nada serio.... Creo que todo sería más fácil si habláramos todos el mismo idioma.

Sigamos... Soy tu mejor amigo, y no me quieres contar que te pasa, pues normal que me preocupe, no significa que esté por ti 24h. diarias, pero no puedo dejar de preocuparme.... Es tan mortífero... Pero tampoco quiero agobiarte, tendrás tus motivos para no contarme eso... Pero que bueno. Es lo que te pasa. Sé feliz y estaré feliz.

Hacía mucho que no actualizaba, pero, hacerlo desde el móvil y en un bus, creo que nunca se repetirá...

viernes, 6 de julio de 2012

¿Qué es lo que es?

"Amar, reír, disfrutar, besar, sentir, felicidad. Son algunas de las muchas cosas que tiene la vida. Siempre hay que mirar el lado positivo. O eso dicen."

La vida esta llena de complicaciones, no hace falta decir cuales, ya que cada persona tiene las suyas. Las mías, por ejemplo, es que sufro por cualquier cosa. Sufro demasiado. Y obviamente no me gusta. Pero para contrarrestarlo ya tengo a gente que me quiere. Que me valora. Me apoya en lo que sea, pero hay veces que se cabrean por nada. Puedo aguantar, puedo resistir, pero no puedo ser siempre un saco de boxeo. El saco de boxeo por dentro también tiene piedras. Y a veces quiere lanzarlas, pero no lo hace por el bien común. No quiero lanzarlas, no las lanzaré. Las guardaré. No insistan.

Soy un saco de boxeo que a parte de puñetazos necesita abrazos. En ese entonces es cuando me convierto en esa almohada que un día lloraste sobre ella, que le contaste todo lo que pasaba, que te sentías culpable por haber hecho cosas que le sentaron mal, que te ayudó a tomar decisiones importantes y que siempre estuvo ahí. Que despertaste un día tirándote encima suyo a las tres de la tarde. Simplemente disfrutarlo.

Creo que ahora me inundaré en mi campo de batalla, conseguiré las experiencias que hagan falta para subir el prestigio. Y ya si eso, cuando me canse, me meteré en la trinchera a descansar un poco de mi. 

"Una vez dije que pase lo que pase. Otra vez dije que te olvidaras de mi. Quiero ambas. Pero no puedo estar sin ti.  Dulce y amarga sensación que me invade cuando estoy contigo. No sé lo que es, pero me mata que estés así."

miércoles, 4 de julio de 2012

Venazos Artísticos #4

INFO: Cualquier semejanza con la realidad es mera coincidencia. El escritor solo escribe lo que le pasa por la mente y lo encaja. Disculpen las molestias.

Ella caminaba bajo el manto negro de la noche, con solo el alumbrado de la calle. No había Luna, pues, la habían ocultado. No se veía ni un misero rayo de luz proveniente del cielo estrellado. Se adentro en un oscuro parque, donde pasaba las tardes de verano con sus amigos de pequeños. Todos, por una u otra forma acabaron distanciándose en ese grande, pero a la vez pequeño mundo.

Cuando Adela salió del parque donde jugaba, se dirigió directamente a casa, pues, nada tenía que hacer más. Iba caminando cabizbaja, naufraga de sus pensamientos, hundida en sus deseos por querer vivir. Se sentía sola y abrumada. Ahora apenas tenía en quien confiar, pues sus compañeros de trabajo se reían de ella, su madre murió hace apenas un año, y su padre, fue un alcohólico que la pegaba y las abandono cuando ella tan solo tenía siete años.

Adela vivía en un pequeño apartamento a las afueras de Shinjuku. No se podía permitir más, dadas sus circunstancias económicas.

Llegó a su casa, abrió la cerradura que siempre echaba. Dejó la bolsa de pan encima de la cocina, y se quito las zapatillas para entrar al cuarto. Se sentó en la moqueta y puso las noticias japonesas. No había nada interesante, salvo lo de siempre, un secuestrador, un par de atracos y un terremoto leve a cientos de kilómetros de donde ella se encontraba.

Se cansó de tanta mierda. Apagó la televisión, abrió la cama y se metió en ella. Apenas tenía hambre, no notaba el sueño, no sentía el calor del edredón. Esto era el fin de un día en suburbia . Un día que era uno tras otro, tras otro, tras otro, hasta llegar así hasta una semana tras otra. Hasta el mes.

Mirando al techo con los ojos abiertos se desvaneció. Allí. Inmóvil a tanto dolor. Dolor de vacío.


martes, 3 de julio de 2012

Bien o mal. Me da igual.

" ¿Y si solo mirándote pudiera desvelar tus secretos más profundos? ¿Y si solo mirándote pudiera sentir con tu corazón? ¿Y si solo en un instante fuera posible saber exactamente que somos el uno para el otro? "

Así dice el prólogo de uno de mis libros favoritos. Y no, no habla del amor. Bueno sí, pero no del modo del que todos conocemos. Hoy no voy a hablaros del amor, ni de cosas sensiblonas. Hoy vamos a lo directo. 

Yo creo que soy mayorcito ya para saber si alguien juega o deja de jugar conmigo. Yo creo que tengo dos ojos en la cara, un cerebro dentro de la cabeza y un corazón en el pecho para algo más que para estar ahí. Yo ya se lo que tengo que hacer. No me voy a alejar de una persona
 que me haya hecho daño. No. Esa persona me habrá hecho daño, pero ella también se lo hizo para poder estar como estamos ahora. Ha valido la pena sufrir, pues nos volvemos a tener mutuamente. A lo mejor no tan cerca como antes, pero nos volvemos a tener. Sí, lo sé. Me ha hecho daño. Pero no. No ha jugado conmigo. Y si ha jugado está haciendo un juego limpio. Me quiero a esa persona. Y no la dejaré ir por nada del mundo. Ella va a estar siempre de una forma u otra a mi lado. Ya sea física o mental-mente. No nos podrán alejar si no nos alejamos nosotros. Podréis decir misa, Buda, Dios, Jehová, Selassie, o Alá. Pero a nosotros no nos tocáis. Me lo paso bien con ella, ella conmigo. disfrutamos juntos, que es lo que hay que hacer en esta vida, disfrutar. Disfrutar y no amargarse por si pasó esto o pasó lo otro. PASÓ. PASADO. Ahora ya no está pasando. Ya se puede volver a disfrutar. Y sí. Lo estoy haciendo. Y ahora más que nunca. Sin miedos. Que es lo importante. Ya se lo que es separarme de ella. Ya se lo que es no hablar con ella, no verla, no hacer nada con ella. Ese miedo ya ha desaparecido. Ahora tengo solo el miedo a que nos separemos.

Ala, ya está dicho. Si no ella ya os tiene avisados:
" Lo malo ya pasó, así quien se atreva a meterse en nuestra relación se va a llevar dos hostias bien dadas." (Olé sus cojones.)

Os dejo con una frase que no sé si tiene dueño. Pero me la adjudico.

" Si las palabras mataran, nadie seguiría vivo. "