Ella era la típica chica que uno conoce, no por su belleza, sino por lo que oculta, por los misterios que hacía que fuera su vida. Era la típica chica solitaria, con pocos amigos, si no uno o dos, de difícil acceso. Y bueno, no sé como, acabé accediendo a ella por algo que publicó pidiendo ayuda con el Photoshop. A raíz de ahí pues empezamos a hablar más a menudo, todo por redes sociales (creo que aún era la época del Messenger, así que imagina), y nunca quedábamos, no por no querer, solo que no salía el tema. Hasta que un día mi padre volvió de Andorra con una cámara de fotos de éstas "semi-reflex" y le dije que viniera conmigo a buscarla y a hacer fotos de la ciudad. Y accedió.
Bueno, a partir de ahí, ese día fue genial, y seguimos hablando todos los días de ese verano, hasta que empezó el curso y ya nos olvidamos de quedar, e incluso nos fuimos distanciando, ya no hablábamos cada día... Y de pronto, un día volviendo a casa, pasaba frente a un instituto que no era el suyo y sentí que alguien me abrazaba entre lágrimas besándome la mejilla y diciéndome lo mucho que me echaba de menos... Me dí cuenta de que era ella y le devolví el abrazo. Un abrazo tierno, de esos que te hacen sentir que todo desaparece al rededor, que sientes que estás en tu hogar, caliente y seco, resguardándote del frío de Invierno. Y ese abrazó. Meu... Ese abrazo, fue el principio de algo que estaba predestinado a acabar mal...
Me empezó a hablar cada día quedábamos los fines de semanas, todos y cada uno de ellos. Y siempre hacíamos lo mismo, comprábamos un Monster para cada uno y una bolsa de patatas Campesinas para compartir. Una vez hecho eso, nos movíamos a una plaza cercana a merendar, montar en Long y hablar de nuestras cosas, y por mucho que siempre hiciéramos lo mismo, cada fin de semana me parecía único a su lado... y así hasta que llego el verano....
Sabes eso de... verla día sí, día también ¿y no cansarte de su compañía? Pues eso me pasaba a mi, y a ella conmigo. Íbamos cogidos de la mano a todos lados, sin prisa, como si el tiempo no fuera algo trascendente y disfrutábamos de cada paso que dábamos agarrado el uno al otro. Íbamos a la playa, y al no haber clase nos quedábamos hasta altas horas de la madrugada tirados en la arena hablando y mirando las estrellas mientras escuchábamos las burbujeantes olas del mar. Fíjate tú, que un día al ir a dejarla a casa, su madre me hizo pasar, y ya vio que era un buen chico, y me fió a su hija... Que una madre, fíe a su hija a un chaval, ambos con 15 años... Imagínate Meu...
Todo genial, hasta que un día quedamos, como siempre, y a los 10 minutos de salir de casa me dice que no puede quedar, que el curso se acercaba y tenía que estudiar para las recuperaciones. Total, por un día no me moriré, ¿no? Bueno pues ese día, lo pasé mirando series, hasta que ya bien entrada al tarde me llegó un mensaje de una conocida diciéndome que la habían visto con otro... Joder. Seguro que sabes como sienta eso, y es en ese instante, cuando te das cuenta que de verdad, sí, de verdad sientes algo por esa persona, cuando a día de hoy aún se me caen las lágrimas al recordarlo. Cogí el móvil y le mandé un mensaje, lo recuerdo como si lo hubiera escrito hace cinco minutos "Que bien se estudia en compañía y en medio de la calle. Espero que lo pases bien :) " Esa frase del final, totalmente irónica, como si no se notase... Me empezó a llamar y yo colgándole, no quería saber nada de ella, estaba solo en casa por suerte, tumbado en la cama llorando y con los ojos hinchados "¿Esto es amor?" pensaba, "Esto es una mierda". A la media hora o así, picaron a la puerta, y al abrir con los ojos rojos, me encontré a una persona, también con los ojos rojos, moqueando, con la cara hinchada y respirando como si se hubiera pegado una carrera... Sí, era ella... No me dio tiempo a reaccionar cuando se me abalanzó encima a abrazarme rogándome que la perdonara, y yo... yo no sabía que hacer, estaba débil e indefenso, estaba que no estaba, no tenía capacidad de pensar y bueno.... empezó a contarme que estaba conociendo a un chico. (Toma, Serch, otra patada en las costillas)