Cuando la lluvia cae hace que el río lleve agua, agua que termina en el océano, luego se evapora y se convierte en nube, hasta que vuelva a llover...
Cuando el amor surge en la vida que lleva felicidad, felicidad que termina en rutina, que luego se esfuma y te conviertes en solitario, hasta que vuelva a surgir...
Con lo que quiero deciros, es que la lluvia siempre deja charcos, que nadie podrá quitar jamás.
Pero, seguro que algún otro charco nuevo quedará.

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